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domingo, octubre 05, 2008

TENER TOS Y RASCARSE LA BARRIGA

Querer que las mujeres se incorporen al mercado laboral sumando medidas que desincentivan la corresponsabilidad; como tener tos y rascarse la barriga...

La Comisión Europea enviará al Parlamento una propuesta del Comisario de Empleo y Asuntos Sociales Vladimir Spidla en la que se pretende aumentar el permiso de maternidad a dieciocho semanas.

La medida que quiere adoptar la Unión Europea, pudiera parecer en una primera lectura positiva, toda ampliación de derechos no deja de serlo, sin embargo la ampliación del permiso de maternidad logrará el efecto contrario que dice pretender: mayor incorporación al trabajo de las mujeres y aumento de la natalidad en Europa. Esta medida expulsará aun más a las mujeres del mercado laboral, potenciará la responsabilidad exclusiva de la madre en el trabajo reproductivo y seguirá desanimando la maternidad a las europeas.

En España los permisos de maternidad de las mujeres se dividen en los conceptos de seis semanas obligatorias y otras 10 más que puede asumir o trasferir a su pareja. El de los hombres es de trece días. Las seis primeras semanas se definen como de recuperación biológica. Se entendería razonable que en esta fase de recuperación ya pudiera contar con los cuidados de su pareja, de lo contrario nos encontraremos con que finalmente seguramente será otra mujer la que recibirá la carga de estos cuidados.

Sin duda, el camino a seguir en una sociedad democrática avanzada que dice basar sus pilares en valores como la igualdad, debe plantearse con urgencia el equiparamiento de los permisos de las madres y los padres. Parece una cuestión de lógica que con esta medida, las mujeres no tendrán más posibilidades de incorporarse en igualdad de condiciones al mercado laboral, puesto que los permisos de maternidad; tanto el tiempo obligatorio, como el trasferible que terminan por asumirlo casi siempre las mujeres, persuadirá de que se contrate a mujeres en edad fértil.

A parte encontraríamos la incoherencia de prentender fomentar la igualdad y la corresponsabilidad y no dar los mismos derechos para que puedan ser ejercidos. Nos alejamos cada vez más de este objetivo a medida que nos vamos distanciando más de la equiparación, es decir, que caminamos en sentido opuesto.

Con este sistema de permisos, además, convertimos un valor positivo como es la solidaridad del cuidado de personas en una carga. Carga que recae nuevamente sobre la mujer. Pero también recae sobre la sociedad a la que se priva del potencial de una parte de ella misma y convierte la democracia en un sistema que termina cojeando siempre del mismo pie.

2 comentarios:

Expediente X dijo...

Parece compañera de curso, je, je, que estás puesta en cuanto a derechos laborales, eh, ya casi, casi, no vas a necesitar un orientador laboral, ahora entiendes por qué veo imprescindible la igualdad de oportunidades en la orientación, porque se puede informar de los derechos, pero lo importante es que se creen derechos iguales para tod@s, y como tu bien nos informas, a veces esto no es así.
Saludos voluntiosos, je, je, de Javi.

Expediente X dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.