
"Mi visión de Suecia es de una sociedad tolerante, humana, rica en diversidad y caracterizada por el respeto a las libertades y los derechos individuales". Esta es la carta de presentación de la Ministra Sueca en la página web del Gobierno de Suecia.
Es natural de Burundi, pero residió en el Zaire debido al exilio que sufrió su padre, un político de izquierdas. Padre cristiano, madre musulmana. Ella sin embargo, salió liberal y no religiosa.
Tras obtener su familia el asilo político en Suecia, cursa estudios de derecho, política migratoria e información y comunicación.
Declara que el asesinato en 1995 del refugiado marfileño, Gerard Gbeyo, a manos de un neonazi, en la municipalidad de Klippan fue la razón por la que sintió el compromiso de participar en la política.
Son de máximo interes sus opiniones sobre la ablación del clítoris, el hiyab o los crímenes de honor (se puede consultar su libro publicado en el 2006 "Las mujeres que traicionamos"). Sus detractores la tachan de islamofobia y populismo.
La Ministra sueca se reunió con su homóloga en España, Bibiana Aído, hace unos días en Madrid. España y Suecia van a asumir consecutivamente las Presidencias de la Unión Europea y ambas quieren poner en el centro de las políticas europeas una agenda de género. Una es liberal, la otra socialista, pero en todo caso es importante comprender que ciertos aspectos de la sociedad deberían consensuarse como políticas de Estado. Estamos espectantes ante la perspectiva de las dos presidencias de turno, de dos países que vienen trabajando fuertemente en la igualdad. Como diría un blogguero amigo todo un expediente x.
2 comentarios:
Interesante y esperanzador.
Importante, y coincido con el comentario anterior, esperanzador ¡alivia!
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