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martes, enero 30, 2007

LA MUERTE DE MANOLETE TAMBIÉN ES CULPA MÍA

Setenta y cinco años después de la proclamación de la II República española todavía tengo que soportar que me digan que las mujeres tuvimos la culpa de que en las elecciones del 33 ganara la derecha.

Algunas personas, incluso del bando republicano, no asimilaron nunca bien que se consiguiera el voto femenino. Si bien estoy convencida, sin duda alguna, que los hombres y mujeres progresistas son más proclives de forma natural a la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres, también es cierto que incluso dentro de algunas personas de izquierdas queda un cierto punto de resistencia. Esto es normal porque todas y todos vivimos dentro de la misma sociedad e interiorizamos los valores que en ella nos inculcan, el punto de inflexión es el interés en la reeducación.

Esta entrada es el resultado de una discusión airada en un bar con dos compañeros, en la que se pretendía echarnos la culpa a las mujeres de la derrota de los partidos de izquierda en el 33. Así que quiero aportar mi parte de justicia histórica.
Lo explica mejor que nadie Clara Campoamor en su libro "Mi pecado mortal", lo voy a explicar yo aquí a grandes rasgos porque lo que recomiendo es la lectura del capítulo del libro que ilustra a la perfección el análisis objetivo de la situación.

La derrota electoral de los partidos republicanos no es culpa de las mujeres:
  1. La Ley electoral favorecia las grandes condensaciones del partidos como el que la CEDA presentó en las elecciones del año 33. Los partidos de izquierda se presentaron divididos siendoles desfavorable dicha ley.
  2. El que fue bloque republicano-socialista se presenta unido en las elecciones del 31 cuando no existe peligro y cuando los partidos de derecha se presenta en coalición, se dividen y luchan en casi todas las circunscripciones aisladamente.
  3. En todas las provincias se produce una suma de votos total mayor para la izquierda que para la derecha, pero la derecha consigue mayor representación lo que claramente indica que la ley electoral favorecía los bloques mayoritarios.
  4. En las elecciones del 36 votaron las mujeres y gano la izquierda. ¿Por qué?. ¿Por qué las mujeres votaron derecha y luego izquierda?. Pues no, porque la izquierda se presentó en una gran coalición "Frente Popular" que vio su superioridad de votos, patente en las elecciones del 33, recompensando por la política de frente común con la consiguiente representatividad que le daba una ley electoral de mayorías.
  5. En algunas provincias donde el gobierno republicano pudo cometer ciertos errores se produce una bajada del voto.

Que soy republicana y de izquierdas y no quiero ser más el chivo expiatorio de la pérdida de elecciones en el 33. Las mujeres como los hombres en España votaron mayoritariamente por la izquierda en aquel año pero la atomización con la que concurrimos a las elecciones no nos dio la representatividad que hubieramos podido obtener, como se vio posteriormente con la formación del Frente Popular. He dicho.

5 comentarios:

Paul M. dijo...

A mí plantear una discusión en esos términos ya me parece algo curioso. Es como decir que Bush ganó las últimas elecciones por culpa de los hombres, de los blancos, de los tejanos?

Uno gana las elecciones porque le vota la mayoría -de los que votan. Y, por suerte o por desgracia, esa mayoría no tiene ni nombre ni género.

Voluntad dijo...

Me alegro de que pienses de esta manera, porque estoy francamente cansada de que me suelten este argumento en cualquier esquina. Abundando en tu post decir que lo lógico además para el análisis político es primero llegar a una reflexión correcta y objetiva y después intentar saber porque los sectores de la sociedad te votan o no te votan y que campañas y enfoques pueden canalizar ese voto.

Neike dijo...

Quedas exculpada.

Voluntad dijo...

Estupendo. Bien merecido me lo tengo después de 75 tacos, jejeje....

Ghana dijo...

En fin, que nos van a contar a algunos/as de leyes electorales que favorecen a los grandes... Eso por desgracia sigue sin cambiar desde entonces.

Desgraciadamente también algunas mujeres pensaron (y piensan actualmente) que el voto de la mujer iría para la derecha, por la gran influencia que la iglesia tenía sobre estas. Ese fue el argumento (o uno de ellos) que esgrimió Victoria Kent para negar el voto a su género. Argumento de todas todas erróneo. Clara Campoamor (para el bien de hombres y mujeres) se llevó de calle a la Kent. Vamos que la barrió. De todas formas, creo que ese debate es uno de los más bonitos y enriquecedores que nos ha dejado la historia. Al menos para mí.

Un beso muy fuerte a todas/os las "Simonas/es" y a sus colaboradores/as. Que este blog nos abra los ojos y nos ayude en la lucha por la igualdad y la libertad.

FELICIDADES!!! (más vale tarde que nunca, no? jeje!!).