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martes, julio 31, 2007

GANARSE EL CIELO


Es una lástima que aquell@s que tanto airean y defienden a ultranza la Constitución no cuestionen la vulneración del que se señala como derecho fundamental y que garantiza que “ninguna confesión tendrá carácter estatal”. Y es que parece mentira que a casi 30 años de su firma, el retrogrado y conservador Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre la enseñanza siga aún vigente y más aún tras las ultimas manifestaciones de la cúpula de la Iglesia Católica.
Pese al aconfesionalismo de nuestro Estado, es finalmente, en vez de la Iglesia, nuestro actual Gobierno quien se aplica la célebre frase de Jesús; esa de “si te pegan en una mejilla, pon la otra”. No ya sólo se le permite a la Iglesia proponer a las personas que impartirán la enseñanza religiosa, así como los contenidos de la misma, los libros de texto y el material didáctico, si no que resulta que es también el Estado quien paga los sueldos de las y los “afortunados” elegidos y elegidas, así como las posibles indemnizaciones por despidos declarados improcedentes. La Iglesia infringe y vulnera la ley, y el Estado paga sus errores. La Iglesia interfiere en asuntos civiles criticando las reformas educativas, el matrimonio entre personas del mismo sexo, las reformas del IRPF, etc, etc… y en cambio el Gobierno no mueve un ápice para reformar los Acuerdos de la Santa Sede. ¿Será que también se quieren ganar el cielo?

jueves, julio 19, 2007

EN BUSCA DE UN REMEDIO PARA ENFERMEDAD MUY GRAVE

Hace un par de noches, en uno de estos "zapeos" últimamente muy asiduos antes de irme a dormir, me encontre con Callejeros, uno de estos programas interesantes, entretenidos e instructivos al que a penas se le da publicidad, ya que muestra una realidad real (valga la redundancia), ajena a la vida de famosas y famosos de corralillos.
En esta ocasión, uno de los callejeros se había cargado la cámara al hombro para ir a conversar con madres, padres o hermanos y hermanas de aquellas y aquellos que han decidido salir del armario y promulgar su homosexualidad o lesbianismo. Me hubiera gustado escuchar a la mama de Paco su reacción cuando su hijo hizo lo mismo.Estoy segura de que ambos hubiesen preferido no haber pasado por ese trámite, ya que ello hubiese significado haber superado los etiquetajes : ¿o es que acaso los y las heter@s, llegada determinada edad, decimos a nuestros padres y madres que nos gustan las chicas o chicos respectivamente?
Volviendo al programa, os anoto el comentario de uno de los padres que fue el que me ha llevado a escribir esta entrada : cuando su hija le dijo que le gustaban las chicas, creyó que se le caía el mundo encima, que su hija estaba enferma y que tenían que buscar un médico que la curase de su enfermedad. "Pasado el tiempo" decía, "me he dado cuenta de que el enfermo era yo".
Por suerte este hombre se ha dado cuenta de su enfermedad a tiempo y ya está curado. Por desgracia, aún quedan sectores conservadores y derechones en la sociedad, en la Iglesia y en determinados Partidos Políticos que siguen enfermos. Luego atención : se buscan doctor@s, enfermer@s e incluso farmaceútic@s recien licenciad@s dispuest@s a buscar un remedio para este mal de la intolerancia aún tan extendido.