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jueves, febrero 01, 2007

NI ORIENTE NI OCCIDENTE, NI TODO LO CONTRARIO.

Documentándome con libros, artículos y entrevistas sobre las mujeres en las sociedades musulmanas, algunas muy destacables como Nawal El Saadawi, una llega a varias conclusiones.


Las mujeres somos mujeres en todas partes igual que los trabajadores y trabajadoras lo somos también dondequiera. Los mismos problemas a mayor o menor escala y si queremos llegar a buen puerto deberíamos tratar de comprender esto.


Dentro del estudio que realicé en su día sobre la mujer musulmana me llamó la atención especialmente las teorías sobre el modelo de mujer de los hombres y mujeres iranís representantes de la revolución islámica. Parecía que se trataba más de encontrar la crítica en el módelo occidental para mostrar superioridad, que en cuestionar el propio.

El punto de vista de algunos hombres y mujeres musulmanas sobre el modelo de mujer , es un tema que me resulta, cuando menos, interesante de explorar.

  • Módelo de mujer en islámica.

Las sociedades musulmanas como cualquiera que haya sido o sea religiosa tienen el mismo patrón. Poderes públicos que se confunden con los religiosos y en los que se dicta un modelo moral sobre casi todo, incluido el de mujer. A lo largo de los años los países que mantienen este tipo de organización de Estado pasa por varias etapas, en los que las mujeres tienen mayor o menor libertad dependiendo de las necesidades económicas del país de turno. ¿Dónde queda entonces la moralidad?. ¿Qué subyace detrás de esto entonces?.

  • Puntos de vista sobre la superioridad o inferioridad del modelo islámico sobre el occidental.

En este punto caemos, porque no nos cuestionamos en realidad el derecho a la igualdad entre hombres y mujeres, sino que tenemos en el punto de mira realizar una defensa férrea de nuestro modelo cultural. Aquí cabe decir que las personas que tenemos una visión crítica del mundo, no nos duele en prenda que nos critiquen el módelo cultural occidental en el que vivimos. Estoy totalmente de acuerdo con las críticas de que la mujer en occidente no es libre como el hombre porque al final tiene que asumir dobles tareas; las del trabajo fuera del hogar y el trabajo reproductivo y del hogar. Ahora bien, quienes deseamos la igualdad en nuestros países no nos refugiamos en que en Oriente las mujeres están peor. Reconocemos los puntos débiles y trabajamos porque éstos en un futuro puedan ser corregidos. No creo que la solución a este problema sea que la mujer se quede en casa y realice sólo ese trabajo.También se achaca al modelo occidental que las mujeres deben cumplir cánones de belleza que las hacen esclavas: maquillarse, tener una talla 36, etc...Sobre este particular decir que también es una cierta debilidad reconocida que la obsesión con estos cánones pueden terminar con la esclavitud de las personas, sin embargo no creo que la utilización del chador como norma obligatoria, haga más libre a las mujeres.

No se trata de discernir cual de las sociedades es superior o inferior a la otra. No es la cuestión. La finalidad de los análisis feministas, en oriente y en occidente, como otras teorías liberalizadoras del ser humano es reconocer la discriminación, allí donde se produce. Nada más y nada menos.


2 comentarios:

BELMAR dijo...

Un niño juega a que el mar es dulce como su risa

Una niña es madre en medio de un salar inhóspito

El desierto está seco o sólo dormido?

Clares dijo...

Pues tú serás muy poético, pero en tu blog hay fotos que, menos dulces como la risa de un niño, son cualquier cosa.