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miércoles, mayo 09, 2007

¿PUEDE SER UNA PERSONA REVOLUCIONARIA UNA FULLERA?

Dice Anguita que no, que si se cree en otro mundo posible, hay que tener otra ética y otra forma de actuar en la política. Menos mal, ya estaba yo empezando a pensar que era una auténtica gilipollas.

Estaba yo más quemada con la política que el palo de un churrero/a y eso que siempre he pensado, y lo sigo haciendo, que la política es una acción noble dentro del deseo de construir una sociedad más justa y solidaria para todas y todos. Leer a Anguita, concretamente su último libro "El tiempo y la memoria", me ha resultado revitalizante. Los motivos: muchos, todos relacionados con la identificación.

Desde lo estúpida que se puede sentir una haciendo campaña electoral, no en el trabajo político en sí, en el que una se puede sentir cómoda e ilusionada, (aunque pueda resultar agotador si se toma realmente en serio pero esto es vocacional), si no en toda la parafernalia que se monta en torno al markenting. Cuántas veces no he pensado como Anguita, ¿pero qué haré yo aquí?, cuando explica que un día durante una campaña electoral entran con el camión de la campaña en una fábrica. Entran. Se abren las compuertas del camión. Sale una plataforma. Se sube Julio. La elevan. Julio oye unos comentarios de las trabajadoras"míralo qué guapo", "si es como en la tele". Y claro Julio que no le gustan los circos si no la POLÍTICA con mayúsculas pues coge el micrófono y dice "compañeras disculpad la interrupción en vuestro tiempo de bocadillo. Adiós".

Uno de los pasajes que más me han llegado ha sido este: "Un fullero no puede ser un revolucionario, y aquellos/as que predican otro mundo mejor están obligados a demostrarlo con su ejemplo.....Para que la gente visualice que es otra cosa, uno está obligado también a ser otra cosa. ¿Cuántos fulleros/as contiene su partido político?. Y qué triste que la política que tanto ama una como vehículo para llegar a fines nobles, como reequilibrio de las desigualdades sociales, al final se confunda con la fullería, o lo que es peor: la dirijan los fulleros.

Nota: Dedicado a todas y todos los que creen que otro mundo es posible y necesario, y que la política es otra cosa y así lo demuestran con su quehacer diario. Para, Carlos A., para Mónica, para Paco, para Yoli, para Lara, para Ismael, para Mario, para Javi, pero sobre todo me lo vais a permitir para Áureo por casi toda una vida dedicada a demostrar que otra forma de hacer política es posible.

5 comentarios:

Sheila dijo...

Me encanta Simone de Beauvoir, por eso entre en este blog. Luego me gusto. Finalmente pensen en añadirlo a mi blog: "otra raíz cuadrada", espero que no moleste.

Simone de Beauvoir dijo...

Todo lo contrario estamos encantadas/os. Abrazos.

Pepito Grillo dijo...

Amiga, compañera, muchas gracias por este mensaje en lo que le toca a Pepito Grillo.

Sin lugar a dudas comparto las reflexiones que haces, y la verdad es que la política (con mayúsculas, de la que tanto gusta en hablar nuestro querido Julio) se pervierte por estos seres casposos, sátrapas y parásitos de los que hablas al final de tu entrada. Pero no tengo ninguna duda, y a pesar de las más recientes decepciones... volvería a tropezar, porque de este tropiezo he aprendido, he ganado experiencia, y me llevo el trabajo con un equipo humano que vale mucho. Y esto, como diría el anuncio, no tiene precio, y no hay "tropiezo" que lo eche abajo.

Un saludo.

Expediente X dijo...

Cuanto echo de menos a Julio Anguita con su "programa, programa, programa" porque en algunos sitios es todo un "Expediente X" ver un auténtico programa, que haberlo haylo, pero no van a enseñarlo, que pena, menos mal que otros creemos en que para que otro mundo sea posible, otra forma de hacer política es necesaria, marcando una auténtica diferencia, como lo hacías tú como candidata, lo sigues haciendo donde te dejan algunos, y lo seguirás haciendo en cualquier lugar.

Gracias y no olvides que lo que nos dedicastes lo es para tí también.

El Duende dijo...

Muchas gracias querida amiga y compañera. Hace un rato me has sacado un sonrisa con la anécdota del preservativo y ahora me sacas la lagrimilla.
En estos tiempos que corren (en lo local, autonómico y nacional) a uno se le van las ilusiones, las ganas y otras cosas que no vienen al caso. Pero es bueno saber que en el fondo la gente casposa en algún momento tendrá que desaparecer. Es cierto que sabes que soy de los que dice que hay que seguir porque es la única manera de echar a esta gentuza fuera, pero hay otros momentos...
En fin, que muchísimas gracias en lo que le toca a este duende, pero sabes que estamos todos y todas a una como en Fuenteovejuna.
Ah! y recuerda una frase de una gran compañera: "siempre, siempre se gana... si no es ahora, seguro que será mañana".
Un abrazo muy fuerte.