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miércoles, marzo 14, 2007

LEYES MATEMÁTICAS: DESDE QUE 2+2 NO SON 4

La prostitución no es la profesión mas vieja del mundo, sino la forma de explotación más antigua hacia la mujer.

Os haría un relato del acto que hicimos con APRAMP el pasado lunes, pero creo que se puede resumir perfectamente en la esta entrada

Lo que si queremos hacer desde aquí es agradecer su presencia a Noelia Costa, miembro de APRAMP y a toda su colectivo por la buena disposición que mostraron desde el principio para acompañarnos en el acto.

Ya que las ponencias que hicimos se pueden encontrar bastante reflejadas como decía en la entrada anterior, me gustaría pasar a comentar algunos de los debates que se abrieron no sólo en la charla, sino posteriormente en todo tipo de círculos en torno a la postura abolicionismo versus regularización y otro tipo de funcionamiento mentales.

Hay que ver, cuando tenemos algún tipo de idea interiorizada lo que nos cuesta, aun con evidencias "bajarnos de la burra". Esta es la conclusión que saco, en este caso, con las diversas discursiones que he mantenido últimamente en torno a la abolición de la prostitución. He observado que la mayoría de los planteamientos legalistas giran en torno a estas cosas principalmente:

  1. Confundir abolicionismo con prohibicionismo.
  2. El sexo no es sucio es una cosa normal
  3. Libertad de elección.
  4. Mejora de la situación de las mujeres.
  5. La prostitución masculina.
  6. Situaciones invitables, opciones: legalizarlas.
  1. El abolicionismo no es prohibicionismo, no culpa a las mujeres, castiga al prostituidor y al cliente. Tampoco ignora la situación de las mujeres, sino que aborda su situación e intenta reinsertar a la mujer socialmente.
  2. ¡Por Dios, qué me están contando!.el sexo sólo es sucio cuando se hace bien, como dice Woody Allen. Joer, seamos personas serias las personas abolicionistas no somos conservadoras, el sexo es un concepto normalizado para nosotras/as. Pero el sexo es algo íntimo que en depende que circunstancias puede resultar bueno o traumático. Como es posible que los informes de organizaciones internacionales digan que las personas prostituidas tienen traumas psicológicos similares a personas torturadas o veteranas de guerra y digamos campechanamente que el sexo en la prostitución en una cosa normal y que no tiene mayores consecuencias. (*)
  3. Esta es la peor. Se juega con el concepto de libertad. La libertad en esencia es positiva, lo que puede ser positivo o negativo es la manera en la que se utiliza. Habría que preguntarse que capacidad de libertad tiene una persona que ha sido traficada en negarse o que por causas económica o de desarraigo social la tiene que ejercer. En última instancia, si un 0,00 no se cuantos la quiere ejercer libremente (que mira que me extraña) el sistema abolicionista no penaliza a quien la ejerce. Las personas que ejercen son personas dignas, nadie dice lo contrario, el modelo penaliza a quien no lo es: el que prostituye : como proxeneta o como cliente. Eso sí, bajo este prisma libertario (no en el sentido político sino literal) se debería estar de acuerdo en legalizar el trabajo infantil, si les preguntas a las criaturas seguro que te dicen que lo hacen porque quieren, porque tienen que ayudar a sus familias por ejemplo.
  4. Los informes sobre países regularizadores: Holanda, Alemania y Australia, han dado como resultado todo lo contrario. Aumenta el crimen organizado en torno a la prostitución, se trafica con mujeres y se las obliga a declarar que lo hacen libremente, aumento espectacular de la prostitución y de la violencia hacia las mujeres; porque al final como en todo negocio se proteje al cliente no a la persona prostituida. Esto a cuanto a las mujeres que se encuentran en este sector, porque las mejoras que suponen para el colectivo de mujeres en general, ¿cuál es?. Qué se envía un mensaje a la sociedad de que queremos acabar con la violencia de género, que no es ni más ni menos que causa de una relación jerarquica desigual, y que queremos que las mujeres sean iguales a los hombres, pero que en este punto se fomentan las relaciones desiguales porque por dinero si se puede convertir a una persona en objeto sexual. Se legitima desigualdad y la explotación.
  5. Van y te dicen que los hombres también se prostituyen. Bueno y qué tiene esto que ver, ¿una situación injusta justifica otra?. La mayoría de los hombres que lo hacen es prostitución homosexual, pero vamos que yo los incluyo en el modelo abolicionista, tienen los mismo traumas psicológicos.
  6. La última de las de las razones que se dan para legalizar la prostitución, me mata. Me parece cuando menos soprendente que una persona se plantee que si una situación no se puede evitar se legalice: ahí te dicen la prostitución ha existido, existe y existirá. Pues que se regularice. A mi este planteamiénto me sugiere un poco una lógica matemática; si entendemos una situación como poco deseable, lo lógico es que intentemos disminuirla, no extenderla ¿no?. ¿Se ha demostrado el modelo sueco abolicionista eficaz en la disminución?: sí, ¿se ha mostrado el modelo regularizador alemán, holandes o australizano eficaz en esto?, no, la prostitución ha aumentado espectacularmente. Venga pues a otra cosa. Después me sale la vena rojilla, en fin si una situación esta generada por la desigualdad y crea injusticia habrá que intentar cambiarla ¿no?. ¿Os imagináis que hubiera sucedido en el movimiento obrero del siglo XIX si la gente hubiera dicho; bueno pues estás jornadas extenuantes suceden y sucederan que nos mejoren las condiciones para seguir ejerciéndolas y "palante"?. Le precede el antirracismo, como decía Sofria Petrilo: imaginaros EE.UU. siglo XVIII, campos de algodón, las personas de raza negra trabajan como esclavas para negreros, un partidario de la regulación se acerca y dice, esto lo legalizamos por ley y que le den pensión cuando sean mayores. Casi para terminar, como no, sale la perspectiva de de género: en fin una actividad que emana de las desigualdades creadas por el concepto cultural del género, basadas en la subordinación, que reduce a la categoría de objeto, pues va a ser que no quiero que se legalicen. Para el final cuando ya no queda nada más, menos mal que siempre queda la humanidad, legalizar algo que crea traumas psicológicos similares a las personas torturadas o veteranas de guerra, no me hagáis mucho caso pero yo no lo catalogaría como actividad laboral.
(*) Prostituir no es sólo vender un cuerpo. Yo diría que no, porque el cuerpo no es algo que cuelga debajo de nuestra cabeza, el cuerpo es nuestra realidad, es aquello con lo que hacemos nuestra vida, es aquello con lo que nos identificamos socialmente. De manera que prostituir, vender en ese sentido, es vender el propio yo, es vender nuestra realidad y lo que tiene esta realidad de precisamente más entrañable, de más íntimo, de más afectivo. Carlos París Amador. Catedrático de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid.

4 comentarios:

Nuchi dijo...

Me alegra haber dado con vosotras. Yo también trabajo en temas de Igualdad y me reconozco en vuestra manera de decir. La prostitución y la trata están en nuestros debates casi permanentes.

Un abrazo

Nuchi

Voluntad dijo...

Bienvenida Nuchi, a mi también me alegra mucho que compartas esta postura, a mi me resulta muy frustrante escuchar a personas de todo tipo de espectros progresistas defeneder la regularización. Un abrazo.

Anónimo dijo...

hombre:nunca entndí la profundidad del daño hasta que enamorado de una prostituta me di cuenta que aún amándome me rechazaba por ser su cliente.La razón es toda vuestra.Salud

Voluntad dijo...

Salud.