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martes, noviembre 07, 2006

¿ES EL PROGRESO UNA LÍNEA RECTA? II PARTE

A su paso por nuestra ciudad, en un acto sobre la mujer en la República y en alusión al periodo franquista la escritora Almudena Grandes reflexionaba sobre que no siempre el progreso es una línea recta.

A qué persona en su sano juicio no le parece normal que el mundo avance cada vez más hacia la tolerancia, la igualdad y el respeto hacia las demás personas. A los ilustres diputados y diputadas de la Asamblea Nacional de Nicaragua parece que no les parece normal.

Ya es grave que el mundo no avance hacia ciertos valores de tolerancia e igualdad entre personas, pero el colmo lo hemos visto estos días en América Central: se deroga el artículo 165 del código penal nicargüense que permitía el aborto terapéutico. Es decir, si existe peligro para la vida de la madre o había existido violación o incesto. Casos ambos desafortunadamente muy comunes en Nicaragua, junto con la prostitución infantil.

Este artículo fue aprobado en 1879. Época en la que parece ser que la sociedad de Nicaragua era más avanzada que ahora...

Para la gente conservadora no sólo no existe derecho a morir cuando una persona lo desea, sino que ahora tampoco tiene derecho a decidir que quiere vivir.
La aprobación de esta derogación del derecho de la mujer, no ya a decidir si quiere y cuando quiere tener hijos/as, sino si quiere vivir o no, ha tenido como telón de fondo la contienda electoral de la elecciones a la presidencia del país. Los derechos de las mujeres han sido utilizados como arma arrojadiza electoral, bajo la presión de la iglesia católica y evangélica. Al parecer la voluntad divina tiene más derecho que una mujer a decidir si tiene un problema en su embarazo que le puede ocasionar la muerte si decide continuar o no. También parecen tener más derecho la iglesia católica y evangélica y los iluminados de la Asamblea Nacional de Nicaragua si una mujer debe tener un hijo/a habiéndo sido violada, en la mayoría de los casos por sus propios familiares.

Hace unos años visité Nicaragua y resultó desolador comprobar que la prostitución es casi exclusivamente infantil y el alto nivel de incesto dentro de las propias familias, sin embargo ni la Asamblea Nacional, ni la iglesia católica, ni la evangélica, proponen ninguna ley al respecto. Sobre esta problemática tan sangrante en la sociedad nicargüense parecen no tener ningún tipo de interés en opinar, ni legislación que proponer. Esto no deben considerarlo tan importante.
El resultado de la derogación del derecho al aborto terapéutico, que la iglesia proponía se castigara con penas de 20 a 30 años de cárcel tanto a las mujeres que abortaran como a quienes lo practicaran, lo conocemos por previsible. Como bien anuncia la prestigiosa asociación Human Rights Watch: las mujeres pertenecientes a familias con recursos económicos, viajarán a Miami a realizarse el aborto, y las mujeres que no tienen recursos económicos se jugaran la vida en abortos clandestinos en condiciones sanitarias pésimas y en el mejor de los casos se jugaran el ser encarceladas de cuatro a ocho años . Qué desafortunado resulta que en pleno siglo XXI las mujeres y los hombres que deseamos la igualdad tengamos que ver como seres no evolucionados, pretenden volver a convertirnos en menores de edad que no pueden decidir sobre sus cuerpos, ni siquiera sobre su vida. Vergonzoso para el género humano.

PD: Gracias a Arnaldo Zenteno miembro de las CEB de Nicaragua por su información.

3 comentarios:

=/ enzo /= dijo...

No te voy a decir si estoy a favor o en contra del aborto, pero creo que por el hecho que en Chile se producen 160.000 abortos ilegales y que muchos terminan en la muerte de la madre, es que pienso que hay que hacer algo, legislarlo dentro de ciertos marcos. Bueno en mi blog lo explico mejor. Visítame.

Simone de Beauvoir dijo...

Gracias por el comentario que nos dejas en nuestro blog. Estés o no a favor nos parece una opinión valiente.

Abrazos.

=/ enzo /= dijo...

Conocí tu valiosa opinión del aborto. Ahora me gustaría saber que opinas de la pena de muerte.
Gracias.